La ministra de Fomento sonríe de satisfacción al cumplirse el primer año del AVE Barcelona-Madrid. Sólo tiene un pequeño lamento, no haber asistido a la inauguración de la línea: "El ambiente no estaba para ir"
Magdalena Álvarez recibe a La Vanguardia con una sonrisa de satisfacción en su despacho del Ministerio de Fomento, que ocupa desde hace casi cinco años. Lo que más llama la atención es la cantidad de fotografías con numerosas personalidades, desde el rey Juan Carlos hasta el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero -"esta es muy bonita", dice señalando una imagen en la que se revela gran complicidad entre ambos-, pasando por Felipe González.
No faltan las imágenes con casco o regateando en el mar. Pero ella subraya la foto en que está con un jugador del Unicaja -"yo soy de baloncesto"-,aunque también hay otra con Zidane o la del viaje a Áfricacon Ingenieros sin Fronteras. "Si se fijan, salto como los masais", que la rodean. "Las fotos son lo único realmente mío que hay aquí". Luego se va hacia los mapas sobre los que la ministra y su equipo han plasmado un nuevo modelo de comunicaciones: la conexión de las comunidades periféricas, rompiendo la política radial de Madrid.
Un año de AVE, ¿le dolió no ir a Barcelona a inaugurarlo?
Lo sentí más por los barceloneses y por Catalunya que por mí misma. Creo que era un momento muy importante y que debía dejar su impronta. Yo lo sentí, pero no estaba el ambiente para ir. Sé que fui yo la que lo ha llevado, porque lo que nos encontramos cuando llegamos al Gobierno era un desastre auténtico.
Le parecerá increíble celebrar este aniversario después de todo lo pasado...
Esta línea no es tanto cómo ha ido desde su puesta en marcha, sino cómo llegamos al 20 de febrero del 2008. ¡Es impresionante cómo solucionamos todas las cuestiones que había pendientes! Al asumir el Gobierno no había ningún tren que estuviera preparado para este servicio; de hecho, se utilizaban los de Sevilla.
Y a poca velocidad...
Había un problema de seguridad gravísimo. No funcionaba el sistema que permitía la alta velocidad. Además, hemos ido incorporando nuevas medidas que nadie se había planteado, como la variante que evita Madrid y conecta Andalucía y Castilla-La Mancha con Aragón y Catalunya.
Parecen muy lejanos los socavones de Bellvitge...
Tenía total confianza en que la línea reuniría los requisitos y que iba a salir todo bien. Cuando se quiere compatibilizar todo en un corredor - alta velocidad, cercanías, mantener la circulación ferroviaria-,unas veces las cosas salen bien y otras no; pero tengo la satisfacción de haber solucionado esa situación y de haber prestado ese servicio a Catalunya.
Ahora tiene delante otro reto, el del túnel por el centro de Barcelona, ya en obras...
Tenemos que ser coherentes con los planteamientos. Yo les ofrecí a Generalitat y Ayuntamiento consensuar el trazado, y ellos me respondieron exactamente como está planteado. Si decimos que las infraestructuras hay que consensuarlas con la Generalitat y el Ayuntamiento, pues este es un trazado que no sólo está acordado, sino que es un trazado pedido por ellos. Sería inviable ir casa por casa preguntando.
Fuente: La Vanguardia