Fue atrevida la iniciativa del anterior gobierno municipal de manchar un considerable tramo, de un metro de ancho y unos 20 de largo, de muchos cruces del Eixample con una llamativa pintura roja para recordar a los automovilistas, transportistas y motoristas que por ahí cruzan las bicicletas. En unas calles repletas de señales horizontales de distintos colores, es esta la que, sin duda, llama más la atención. Pero, según se pudo comprobar el lunes de manera trágica con el atropello mortal de una ciclista en el cruce de Diputació con Aribau, no es suficiente. Son todavía muchísimos los conductores de vehículos de motor que siguen acusando la falta de costumbre de convivir con la bicicleta en el tráfico urbano. No ven venir a los ciclistas, no les esperan, o simplemente no les dan la prioridad a la que tienen derecho.
Son innumerables los ciclistas en Barcelona que se saltan los semáforos en rojo, pero la causa del accidente del lunes -y de cientos de incidentes de este tipo a diario- no era esa infracción tan habitual. La ciclista accidentada pasó en verde, igual que el camión que realizó el giro a la derecha, hacia Aribau, cruzando el carril bici cuando la mujer se encontraba a la altura de sus ruedas. O el camionero no la vio, debido al temido ángulo muerto en el retrovisor derecho, o simplemente no sabía que la ciclista tenía preferencia. En noviembre ocurrió un accidente muy parecido en la avenida del Paral·lel, donde el ciclista atropellado sufrió heridas de gravedad.
RECIENTE CONSTRUCCIÓN
Prácticamente todas los cruces con carriles bici en el tablero del Eixample tienen este mismo peligro, que se repite o se agrava incluso en arterias como la Diagonal, la Gran Vía y el Paral·lel. En las tres, los ciclistas circulan casi invisibles para los coches, separados y tapados por arbustos, paradas de bus y otro mobiliario urbano, hasta que en un cruce de repente aparecen a su derecha.
En el Paral·lel se ha introducido en algunos cruces un paso semafórico diferente para coches y bicicletas, para intentar dar a los ciclistas un paso seguro. Un sistema que se repite en algunos de los carriles de más reciente construcción, y que también son de doble sentido: en Urgell
y el tramo de Consell de Cent entre Diagonal y Meridiana, el carril bici se aleja en los cruces del tráfico para seguir el trazado del chaflán y cruzar la calle junto al paso de peatones; además, en casi todos estos cruces hay un semáforo en rojo para los coches que giran mientras peatones y ciclistas tienen verde.
REIVINDICACIONES / Con peatones que no los quieren en las aceras y automovilistas que los ven un estorbo en el asfalto, los distintos grupos defensores de los intereses de los ciclistas pidieron ayer varias medidas para aumentar la seguridad. El Bicicleta Club de Catalunya (BACC) repitió su petición de que un euro del incremento de la tarifa del Bicing se dedique a «la revisión, el mantenimiento y la mejora de las infraestructuras ciclistas», y otro euro a la educación y promoción. Para el BACC, es mejor dedicar el dinero «a la prevención» y no a la «compensación después del siniestro» con el nuevo seguro que ahora aplica el ayuntamiento.
Los Amics de la Bici y Coordinadora de Usuarios de la Bicicleta pidieron una medida más difícil de realizar: prohibir el giro de los coches donde deben pasar por encima de un carril bici, lo que obligaría a los vehículos dar una vuelta en sentido contrario de toda una manzana «para luego atravesar en línea recta el carril bici».
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