|
Comprendo que hasta que no ocurren desgracias o percances las personas no entendemos algunas quejas ciudadanas.
En este caso, me refiero a la circulación de bicicletas por las aceras. Al margen de si se puede o no ir montando en bicicleta por sitios reservados a los peatones, propongo que los ayuntamientos obliguen a los ciclistas a llevar una matrícula. Que no tengan que pagar por ello, pero que así puedan ser identificados si se da la circunstancia, como me ocurrió a mí en Mataró, de que un ciudadano sea atropellado por una bici en una acera.
Me rompí un menisco en la caída y solo pude ver a un joven que huía velozmente del lugar, sin auxiliarme; apenas pude fijarme en el color de la bicicleta, y con ese dato los Mossos no pudieron hacer nada para localizar al ciclista imprudente. |