|
| IMÁGENES |
|
|
| Las dificultades de financiación han llevado a la Generalitat a ordenar una paralización casi total en la obra pública, un parón que ayer confirmó el conseller de Territorio y Sostenibilidad (TES), Lluís Recoder, y que impacta de lleno en dos de los proyectos más importantes del departamento: la Línea 9 del Metro y la prolongación de Ferrocarrils de la Generalitat a Sabadell y Terrassa. En este último caso, Recoder explicó que se han parado las prolongaciones para poder buscar nuevas fórmulas de financiación que permitan garantizar la finalización de las obras. El conseller aseguró que prefiere ser «precavido» a la hora de adelantar calendarios para la ejecución de esta obra, aunque se mostró confiado en que se puedan acabar los trabajos en Terrassa en el 2013 y en Sabadell en el 2015.
Por lo que respecta a la L9, y con el tramo central ya paralizado, el Govern anunció ayer que ha aplazado la entrada en funcionamiento del tramo de la Zona Franca para priorizar el que llevará el Metro al Aeropuerto de El Prat, previsto para 2014. A partir de esa fecha, el ramal de la Zona Franca funcionará únicamente como vía de servicios, principalmente para dar acceso a las cocheras.
Recoder, durante su comparecencia en el Parlament para explicar los presupuestos de su consejería, puso sobre la mesa los grandes números del proyecto de la L9, que ha pasado de un presupuesto inicial de 6.927 millones de euros a uno nuevo con una estimación de 16.000 millones. Recoder definió la L-9 como «la mayor losa» que soporta el Govern. El presupuesto de la conselleria para 2012 es de 1.563 millones, de los que el 40% «está hipotecado», ya que se destinará a hacer frente a las deudas generadas por la financiación de proyectos ya ejecutados o en marcha.
|