|
Me ha ocurrido ya dos veces. Cuando voy con mi madre, una anciana de 80 años, hemos intentado coger un taxi que en la calle Comtes de Bell-lloc y no nos ha parado. Sin importarle que fuera una persona mayor, ha hecho un gesto para que fuéramos a la estación, ya que allí hay que abonar un suplemento de 2 1.
Me parece denigrante que para cobrar ese suplemento los taxistas no presten el servicio al que están obligados, sin importarles que sea una persona mayor que le cueste desplazarse. |