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| El fraude viaja a dos velocidades en el tranvía. Al tratarse de un sistema abierto, sin barreras tarifarias, este medio de transporte está más expuesto que los otros al acceso de los usuarios sin billete. A pesar de ello, las cifras, aun siendo importantes, no son alarmantes. Lo que queda claro es que colarse es más habitual en el Trambesòs que en el Trambaix. En el primero, más del 3% de los controles da pie a una sanción, el doble que en el segundo, donde las multas a duras penas superan el 1,5% de las inspecciones.
El trabajo de los inspectores del Trambesòs no es sencilla. Ha topado con serios problemas de seguridad, lo que ha obligado en varias ocasiones a reforzar los medios humanos y materiales, con la colaboración de los Mossos d´Esquadra y las policías locales. A pesar de ello, sorprendentemente, en esta red hay menos control que en el Trambaix.
Según consta en una respuesta parlamentaria del conseller de Política Territorial, Joaquim Nadal, a una pregunta del diputado de CiU, Josep Rull, el año pasado - hasta noviembre-el 3,28% de las inspecciones realizadas en el Trambesòs descubrieron a viajeros sin título de transporte en regla, el peor dato su todavía corta historia. Es lo que se conoce como fraude detectado,distinto del fraude real - imposible de conocer-pero que da idea del grado de incumplimiento de la norma.
Hay otros sistemas para cuantificar el fenómeno, por ejemplo contando a los infractores en estaciones (fraude observado).Hay otros estudios que permiten fijar el fraude estimado. En cifras absolutas, los primeros once meses del 2009, en el Trambesòs se solicitó el billete a 157.871 personas - el 2,24% de los usuarios-y 5.186 no lo tenían.
En el Trambaix el fraude fue el año pasado sensiblemente menor al detectado en el Trambesòs. No en términos absolutos ya que tiene más viajeros - más del doble-sino en términos relativos. De las 529.173 revisiones efectuadas hasta noviembre - que afectaron al 3,55% de los viajeros-,8.965 fueron irregulares (el 1,69% de las inspecciones).
El último año, en el Trambaix se incrementó la presión inspectora pasando del 1,40% de los viajeros en el 2008 al 3,55%. El resultado fue positivo puesto que se pasó de un 3,93% de fraude detectado ese año al 1,69%. En el Trambesòs, los controles más o menos se han mantenido (pasaron de afectar al 2,57% de los viajeros al 2,24%) y el balance tampoco varió mucho (3,16% del 2008 al 3,28% del 2009). Los últimos datos distan mucho de los del 2005, el primero completo con las dos redes en funcionamiento. En el Trambaix se inspeccionó al 3,19% del pasaje y sólo se detectó un 0,94% de fraude. En el Trambesòs se controló al 4,86% del total de usuarios y el 0,51% de estos últimos iba sin billete.
En otra respuesta del conseller a CiU, se explica que el Trambaix cuenta con 16 inspectores, ocho vigilantes, interfonía en las 29 paradas, 104 cámaras de videovigilancia exterior o cuatro en cada tranvía, todas ellas conectadas al centro de control. El Trambesòs tiene diez inspectores, ocho vigilantes, interfonía en las 27 paradas, 48 cámaras exteriores y cuatro en cada convoy pero sin conexión, sólo con grabación directa.
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